
El principal objetivo de Sol Meliá era la atracción visual mediante la utilización de formas y volúmenes ya utilizados anteriormente y por tanto conocidos. Grandes espacios semiabiertos que potenciaran el acceso de público y que además hicieran que el conjunto fuera fácilmente reconocible en la distancia.
Debido a la utilización de formas rotundas y limpias se consiguió el objetivo buscado por el cliente. Gracias asimismo a la colocación de gran cantidad de imágenes retroiluminadas, se consiguió un rápido reconocimiento del espacio en la distancia. El resultado fue un volumen de gran potencia visual y de fácil identificación con la marca.