
La primera vez en la historia de la F1 que Renault consiguió el campeonato mundial con Fernando Alonso como piloto ganador se presentó como una oportunidad única de publicidad y marketing para la marca. Renault nos encargó una acción de marketing que llegara a todo el público.
Nos planteamos que esto significaba hacerlo a un abanico muy importante de edades. El reto estaba en cómo conseguirlo. Lo logramos durante 3 años consecutivos creando y produciendo una serie de piezas atractivas y económicas (otra de las premisas), que llegaran desde el niño pequeño hasta el más adulto de la familia, dotando además al entorno implantado de una imagen muy concreta y llamativa.